martes, 8 de enero de 2019

Breves: GOTY 2018

El mejor juego de 2018 que no es ni Red Dead Redemption II ni God of War es cualquiera de los maravillosos indies del año:

Celeste, Dead Cells, Into de Breach, The Red String Club, Gris, Moonlighter, Return of the Obra Dinn, Below, They are billions, The sword of ditto, Wandersong, Bad North, The Messenger…

jueves, 20 de diciembre de 2018

HISTORIAS DE KYRAT IV

Ya soy miembro de pleno derecho de la Senda Dorada. Lo primero. Hay como dos líderes que están todo el día discutiendo y como si no hubiera más gente en la zona me piden A MI que decida qué estrategia seguir. Son un chico y una chica con posiciones muy distintas y excluyentes. 

La primera vez que tuve que decidir me posicioné con la chica. La segunda con el chico. No sé, hice lo que vi más coherente dentro de la locura que es todo. Además, los malos lo tienen mucho más claro: Dominación a base de tiros, puestos en cada esquina, propaganda con cuñas en radio y cartelería variada, camiones militares y hasta helicópteros. Está claro que vamos perdiendo. 

Recuerdo que en una de las misiones tenía que quemar unas plantaciones de droga. Dediqué especial interés en acabar con los perretes vigilantes pues me daba nosequé dejarlos, que me olieran y se vinieran a por mí alertando a todos. Pobres perrillos. 

Después fue para nada porque a cada rato me pillaban y se montaba la de dios es uno y trino, venían refuerzos en jeeps con ametralladoras feas de grandes o acababa yo mismo quemado con el lanzallamas homologado que me dieron para la tarea. ¡Un Show! 

Al final opté por una estrategia mixta que después repetí en varias misiones más. Empiezo con sigilo eliminando a unos pocos como si fuera Hitman y acabo a lo Doom disparando con la recortada detrás de cada esquina. Es divertido. Cada arte requiere de su maestría, Pepe. 

Por lo demás, al poco de hacerme de la Senda me volví aún más popular. Me llevaron a luchar a La arena. Muy curioso todo. Tienen en la zona montada una guerra civil pero al mismo tiempo una especie de circo romano donde unas tipas con las tetas al aire te llevan bajo actitud coercitiva físicamente y diplomáticamente a una pista. 

Allí te enfrentas con animales bravidos o tipos que salen por las puertas armados hasta los dientes. A mí me señalaron un cuchillito que había tirado en el suelo y que me buscara la vida como buenamente pudiera. 

Mientras tanto un graderío circular disfrutaba y gritaba y a cada poco salían barriles explosivos como tantos otros que extrañamente hay repartidos por Kyrat. 

En cuanto a la pseudo-narco-guerra civil de guerrillas que tienen montada supongo que es normal que la comunidad internacional haga la vista gorda pero lo de esta arena de combate… ¿No sabe nada la ONU? ¿Amnistía Internacional? ¿Aunque sea la WWF-Adena? 

¿Nadie?

lunes, 3 de diciembre de 2018

SUPER MARIO ODYSSEY

Cuando llevaba unas cuantas sesiones de Super Mario Odissey era tal la cantidad de detalles geniales que algo empezó a preocuparme… ¿Cómo van a hacer los de Nintendo para superarlo? No me refiero a los que actualmente están en la compañía. A estos les bastará con hacer un Odissey 2. Más y mejor (como pasó con los Galaxy). Me refiero a algo más a largo plazo, dentro de un tiempo, cuando Mario tenga que volver a dar un golpe en la mesa, vender consolas, ganar títulos y obtener dieces.

La saga lleva haciéndolo bien tanto tiempo que a veces surge esta duda. No soy un fan acérrimo ni un experto de estos títulos pero les reconozco sus méritos. Parece que les sale de natural y no es tan fácil. Repaso rápido.

Ya desde el primer Mario la pantalla inicial del mundo 1-1 era todo lo que debe ser un tutorial sin parecerlo: personaje que mira a la derecha, se acerca un malo y pulsas salto. Ya sabes lo esencial. Toda una epopeya y toda una forma de ver los videojuegos con una sola mecánica. Sólo un botón, el salto. 

Mario 64 supuso un antes y un después en las 3D y en la sensación de exploración y libertad. Tanto es así que me atrevo a afirmar que sin éste título no se hubiera apostado tanto por los polígonos. 

New Super Mario Bros Wii ponía a cuatro jugadores en pantalla en una maravilla jugable, que podía llegar a resultar frenética y que supuso una respetuosa vuelta a las 2D clásicas. 

Mario Galaxy I y II fueron reconocidos como absolutos manuales de cómo hay que diseñar un videojuego. 

Mario Maker volvió a girar dejando en manos de la comunidad la creación el diseño de manera cómoda y graciosa. La gamificación del diseño de niveles, una vuelta de tuerca que el resto de la industria no explora lo suficiente y cuenta con pocos referentes. 

Super Mario Run se presentó en un evento Apple y nos deja ver cómo sería Mario en el mundo móvil. Funcionó. Sigue funcionando. 

Y ahora esto. Odyssey es asombroso en muchos aspectos. Simpático y colorido en otra superación que parecía imposible. Otra mirada magistral a la mecánica del salto y al personaje principal de la marca. 

Además hay algo que me ronda también la cabezota y que esta compañía sigue a rajatabla aunque pueda parecer un lastre. Nintendo se esfuerza en crear dos tipos de juego en uno: El videojuego clásico y el videojuego blanco. Lo explico. 

¿Qué define al videojuego más puro o clásico? ¿Qué sensación nos evocan títulos como PONG, Tetris o Pac-man? Parece complicado pero no lo es cuando se piensa un poco y se simplifica. Cuando pensamos en esos títulos y en qué sensación nos deben provocar, lo más básico está ya dicho: La sensación de juego. 

Cuando un niño pinta con tiza el suelo formas para saltar en ellas a la pata coja está abstrayéndose de todo con una sola idea en mente: JUGAR. 

Es más, los tres títulos clásicos que he mencionado arriba tienen algo más en común. Son referentes de la idea de (video)juego con formas de jugar sencillas a priori que pueden complicarse a medida que pase el tiempo de juego. 

Uno ve una imagen de cualquiera de los títulos y no puede pensar en otra cosa que en (video)juegos. No hay error posible, igual que pasa con las pintadas de tiza en el suelo. Con Mario pasa también y es mérito de Nintendo. 

Y eso es algo que la marca lleva a rajatabla. Cuando prendes una obra de Nintendo ves colores vivos, formas claramente definidas. Los buenos sonríen y los malos fruncen el ceño. Hay una meta simple y un modo de alcanzarla también simple en principio. Estás, literalmente, en un juego. Todo suma hacia esa idea. 

Con otros no pasa tanto. En los Call of Duty se esfuerzan por recrear una guerra simulando los distintos alcances y pesos de las armas, por ejemplo. En los FIFA o los PES se esfuerzan por hacerte creer que eres Kistriano Rolando. En Battlefront debes meterte dentro de una peli de la guerra de las galaxias con texturas y sonidos hiperrealistas. En un juego de rol puedes pasarte horas en una oscura mazmorra para conseguir una cota de malla +3 en invisibilidad que no mejora tu defensa pero es imprescindible para acceder a un castillo que está en la otra punta del mapa para después desbloquear la habilidad nigromante. 

Todavía podemos ir más lejos. Nintendo cuida muy mucho algo que otros no hacen: El ritual del videojuego. Ya lo comenté cuando Pokemon Go! Para jugar a PONG los mandos eran unos diales específicos y estaba diseñado para dos jugadores. Pac-man es un icono por sí mismo del videojuego que no se puede explicar con nada del exterior y casi sería imposible pensar en Tetris sin tararear la musiquita que lo acompañaba y visualizar los colores y formas que tenían las fichas. 

Todo esto forma parte de la iconografía, la idiosincrasia del videojuego y de su ritual. Y Nintendo lleva toda su historia currándoselo. Ejemplos, la cruceta característica del mando de la NES, las Gameboy y el constante empeño en que la experiencia portátil sobreviva, la insistencia en los juegos para varios jugadores, la propia imagen de Mario como estandarte de la industria de los videojuegos y de toda una cultura, la jugabilidad gestual de los mandos de la Wii y ahora Switch que tiene sus propios rituales

Abreviando. A Nintendo le gusta hacer juegos de corte clásico, basados en la iconografía de los juegos de toda la vida y con rituales propios y sencillos pero es que además se pone otro hándicap. Nintendo hace videojuegos blancos. Para todos los públicos. 

Agarraos. Cuando salió Zelda Breath of The Wild hubo algunas voces que observaron no sin razón que quizá ya era hora de que Zelda, la mujer de la saga, tuviera más protagonismo. ¿Sabéis que pienso? Que Nintendo no lo hace no porque no quiera dar papel a la mujer, es porque Nintendo no quiere ver como atizan a una chica hasta hacerla desfallecer. Así lo pienso y así os lo suelto. Ahí lo lleváis. Hasta ese punto llega el blanquismo de la marca. 

Otras versiones de esta misma idea: ¿Cómo trata Nintendo la muerte? Volvamos a ese mundo 1-1 de cualquier Mario. Das unos pasos a la derecha y saltas encima de un goomba. Lo matas y continúas tu camino. ¿Lo matas? ¿Seguro? Vuelves atrás y allí está otra vez el mismo goomba. Nada muere en los videojuegos de Nintendo. ¡Jamás verás un shooter competitivo multijugador de Nintendo!.. Salvo Splatoon en el que hay que manchar el suelo de pintura. ¿Imposible un juego de lucha? Super Smash Bros: Gana quien saca al otro del escenario. No hay que noquear a nadie. En Zelda BOTW hasta Ganon reaparece cada vez que quieras pelearte con él y las lunas carmesí te devuelven a todos los enemigos. Para ti. 

Pues ahora que tenemos todos los mimbres vamos a hacer un cesto. 




Vamos a ver como se hace un juego clásico de saltos que resulte novedoso, para una consola nueva que debe venderse como churros, que sea para todos los públicos y políticamente correcto, en el que nadie muera y que tenga sus propios rituales pero que además sea un éxito de ventas y de crítica, que reciba premios o al menos opte a ellos. Si es posible para varios jugadores y con algún componente on-line para ir a la moda. Vamos a ver como hace esto Super Mario Oddisey. 

miércoles, 14 de noviembre de 2018

HISTORIAS DE KYRAT III

Me aburrí de cazar. Ya tenía el inventario ampliado y me puse un ratejo a conquistar puestos y torres de radio. 

Es interesting ver como un elefante la lia parda en casi cualquier circunstancia y también me sirvió para comprobar la lealtad de mis aliados a mis llamadas. Otras veces me lo curraba yo solo en plan Rambo. 
Con la cruceta arriba saco la cámara que traía de mi casa. Además de todas las cosas que suelen traer las cámaras, ésta en concreto tiene una opción de fábrica que es marcar enemigos. ¿Cómo te quedas? 

Hacía como en el metal gear. Marcaba a los malos desde una posición elevada, desde distintos ángulos y ya después entraba de tranquileo y les daba matarile por detrás así de a poco con el machete reglamentario. 

Me aprendía sus rutinas de vigilancia, como en el metal gear. Y luego si algún cadáver podía ser descubierto lo cargaba y lo ocultaba convenientemente. Como en el metal gear. 

A los mejores los fultoneaba para mi plat… ¡Nooo! Es coña. 

A estas alturas, aún sin haber empezado en serio las misiones de la Senda Dorada ya estaba harto de abrir cajas con dinero y cosas. Tenía cash y compré algunas armas interesantes en cuanto pude. 

Una metralleta automática pequeñita para la lucha normal con sus correspondientes mejoras para las medias distancias (La STG90). Con buena relación distancia/daño. Un arco recurvo con mirilla nosequé para el más puro sigilo en caza y cuyas flechas se pueden recoger luego de las presas. Una recortada D-2 de una mano para las distancias cortas aunque de velocidad de recarga lenta y un francotirador básico (M-700) con silenciador para jugar a los espías letales a larga distancia. 

Por cierto, un sherpa me vendió unos mapas de todos los tesoros de la zona. Sí. Alguien se había entretenido en localizar y marcar todos los tesoros de la zona incluso los sumergidos en agua pero por alguna extraña razón los había dejado allí sin abrir y había decidido que mejor era vender un mapa de los mismos a un módico precio… 

Empiezo a pensar que los kyraties están como cabras.

sábado, 3 de noviembre de 2018

HISTORIAS DE KYRAT II

¿He dicho ya que llegué a un poblado? Me dijeron que cuando estuviera preparado volviera para unirme a la Senda Dorada que es como una peña que organizan partidos de futbito mixtos o tiroteos, no me quedó muy claro. Pero mixtos seguro.

La cuestión es que me dijeron que volviera cuando estuviera preparado. ¿Sí? Pues me fui un rato a dar bandazos por ahí, hacer el gamberro y contemplar el paisaje.

Pronto me di cuenta que por todos lados hay dinerito fresco, en cajas ahí tiradas en mitad de la selva, junto a cabañas, en cuevas... Además el personal lleva encima cosas rarísimas como guantes quirúrgicos, revistas porno, estatuillas o fotos antiguas y lo mejor de todo es que después te lo compran por la cara.

Entonces pues me pudo el ansia viva de acaparar cosas y venderlas así que exploré un poquito y de vez en cuando intercambiaba disparos con los de rojo que son los malos. ¿Lo he dicho ya? ¿También? Bueno…

Al poco ya no tenía más espacio para objetos ni para moneda de curso legal. Literalmente no podía seguir cogiendo ni cosas ni dinero. Mi gozo en un pozo.

Entonces vi la luz y adquirí conocimiento a través de la meditación trascendental en el incomparable marco natural de la profunda jungla que lo material es efímero y que todos estamos conectados a través de la energía con el resto del Universo sin importar tiempo ni espacio, así que volví para unirme a la Senda Dorada…

¡Qué va! Es coña. Me puse a fabricar carteras y más espacio para el inventario a base de cazar animales con un arco y clavarme jeringuillas con drogaína en el antebrazo.

Una muchacha me facilitó mi primer arco básico y me dijo que había una anciana preocupada por unos lobos, que fuera a de matarlos y a de despellejarlos, que pobrecita la anciana y tal y cual. Así que fui y lo hice. Lo hice. Destruí la guarida de los lobos no sin ciertas dificultades. Le pegué fuego con unas flechas incendiarias que curiosamente estaban en la entrada.


Este bicho es de los peores
Ahí descubrí el encanto de la caza. Cada bicho hace sus ruidos y en cada zona manda un depredador concreto. Que si leopardos, que si lobos, osos, perros salvajes y los malditos peces que muerden como sus muertos.

El asunto del arco es por ir en plan sigilo sin hacer ruido y sobre todo por obtener más y mejores pieles de cada pieza, pero cuando te descubren van por ti y tienes que tirar de pistolas o machete o lo que tengas a mano. A veces salía por patas sin remordimientos, como todo un cobarde.

El asunto de las jeringuillas es que hay unas específicas para cazar, para ver a las presas y a todo el que esté cerca durante un tiempo. Estas jeringuillas se fabrican con hojas que coges directamente de las plantas en la misma selva, no hay que pedirlas a ninguna farmacéutica ni por internet ni nada.

En Kyrat todo está muy a mano.

sábado, 20 de octubre de 2018

SUPER MARIO ODYSSEY PRIMERAS IMPRESIONES

En el mundo del Trex me sobraron Energilunas y me dio que pensar. La cámara se mueve si tú no la mueves y aluciné. La exploración es todavía mejor que en Zelda BOTW y mira que es difícil. Es divertido y gracioso hasta decir basta. El primer nivel es demasiado gris y oscuro. La idea de lanzar la gorra es increíble. Está tan bien conseguida que parece que siempre haya estado ahí.



Bravo por Nintendo.

jueves, 11 de octubre de 2018

HISTORIAS DE KYRAT I

No sé quién soy emberdá. Voy en un autobús con las cenizas de mi madre y con un barbudo enfrente que me da unos pasaportes que parecen falsos con mucho secretismo.

Por algún motivo se monta un tiroteo entre unos notas que estaban revisando el autobús y algunos de los que van dentro. Ganan los de fuera que entiendo son los malos y normalmente van de rojo. Ya decía yo que había como un mal rollito en el ambiente…

Viene un helicóptero y se baja un Neymar Jr. versión jungla que dice que se llama Pagan Min (nombre inventado, pienso) y me mete en el helicóptero en plan colega que bien lo vamos a pasar. También había un monito en el autobús.




Por si no hubiera quedado claro que el del helicóptero era el malo se pone a jugar con las cenizas de mi madre y eso sí que no oiga. Me escapo y unos de azul me ayudan y me llevan a otro tiroteo pero al de las barbas lo dejamos ahí preso en el interrogatorio por la cara.

Luego cuando me llevaban en un vehículo nos pegamos la piña del siglo y tengo que cruzar un caminito en plan sigilo. Es divertido echarle carnaza a los animales del lugar para que de paso se coman a los malos.

Todos los de azul parecen conocerme. Que si Ajay Ghale por aquí, que si hijo de Mojan por allí, que que bueno que viniste, toma dinero. Los de azul son los buenos y me uno a ellos en un par de tiroteos más.

Cada vez que mato a un pavo le cojo el arma y el dinero y todo lo que lleve. Sólo puedo llevar un arma a la vez, pero también puedo lanzar piedras y repartir estopa con un machete que no recuerdo de dónde ha salido. Creo que lo traía yo de mi casa.

Por lo demás recuerdo de estos primeros días en Kyrat que hay un montón de cajas y baúles con dinero y cosas raras que solo yo veo por qué brillan un poquito a cada rato. También hay como un poblado donde descansar, comprar y vender cosillas y coger un ala delta. Sí. Un ala delta rudimentario ahí en mitad de la selva.

Los de rojo son los malos. Azul buenos. Far Cry 4. Empezamos.